jueves, 16 de febrero de 2017

The Swedish theory of love

Hacía meses que tenía pendiente ver este polémico documental que causó tanto revuelo cuando fue estrenado y sigue dando pie a interminables discusiones a día de hoy entre los espectadores. Salió a la luz hace poco más de un año y llamó mi atención al ver que indaga en uno de los estereotipos más conocidos y probablemente criticados de la sociedad sueca: el individualismo. Aunque la tendencia hacia un estilo de vida cada vez más autónomo parece manifestarse como general en todo el mundo occidental, se suele insistir en que dicho aspecto se da de forma más pronunciada en ciertos países nórdicos, así que el documental se dedica a analizar los supuestos efectos que este modelo social acarrea hoy en día.

Durante los años setenta del siglo pasado, los teóricos y políticos suecos unieron sus esfuerzos para llevar a cabo un proyecto llamado "La familia en el futuro", según el cual implementaron una serie de mejoras sociales con tal de fomentar la independencia de los ciudadanos. Estos cambios tenían entre sus objetivos liberar a la persona de los anclajes de la familia tradicional, de modo que pudieran elegir libremente cómo organizar sus estructuras familiares y decidir con quién desean convivir. Suecia se volvió rápidamente pionera en el panorama europeo favoreciendo un contexto donde las mujeres pueden decidir ser madres solteras, las parejas tienen hijos y forman un núcleo familiar sin necesidad de casarse, así como también se trabaja en reducir la dependencia económica entre los miembros de la familia, por ejemplo. Así pues, la idea de base que cimienta este modelo es que todo ciudadano tenga similar oportunidad de desarrollarse personal y profesionalmente en la sociedad, estableciendo lazos afectivos basados en el amor y el libre albedrío.

Desde este momento hasta la actualidad, dicho modelo social se ha ido asentando y ha dado sus frutos. Lo sorprendente desde mi perspectiva es que el reportaje parece centrarse en las consecuencias negativas, mientras que olvida en cierto modo los resultados positivos de ello, transmitiendo un mensaje de aire desesperanzador. Por un lado, debo decir que el reportaje se basa totalmente en datos reales y en hechos, aspecto a valorar. Pone sobre la mesa problemáticas sociales como la cantidad de personas que mueren en la soledad de sus hogares, en algunos casos sin que nadie se dé cuenta y lleguen a pasar dos años hasta que los vecinos dan la alerta a causa del olor insoportable a putrefacción. También saca a la luz el índice de suicidios y la dificultad para encontrar a familiares del difunto que puedan responder en su nombre para hacerse cargo de sus propiedades y dinero. Además, investiga temas como el aumento de personas que eligen tener descendencia por medio de la inseminación artificial, ahorrándose el contacto físico con otros individuos. 

Por supuesto se trata de problemas serios y notablemente graves, y sinceramente creo que es necesario invertir recursos y empeño en establecer soluciones cuando antes. Pero...¿dónde queda nombrar las ventajas que ofrece esta sociedad? ¿Dónde queda reconocer el nivel de emancipación de los jóvenes suecos, que no están obligados a vivir en casa de sus padres hasta los treinta ni depender de su dinero para financiarse los estudios? ¿Dónde queda reconocer que el mayor número de madres solteras está relacionado con su independencia laboral y económica para sustentar una familia? Echo en falta reconocer el otro lado de la balanza, examinando temas como la atención que brinda el estado a las personas de avanzada edad que tienen una movilidad reducida o cualquier otro tipo de dificultad, por ejemplo. O como no hay necesidad de involucrar a nadie ni hacer malabares imposibles para atender a tu hijo pequeño cuando se pone enfermo: te quedas en casa ese día y no hay problema alguno en la oficina. 

Por otro lado, la interpretación que se ofrece del éxito que tienen las empresas dedicadas a la inseminación artificial suena un tanto parcial y pobre. ¿Tener hijos por tu cuenta para no tener la obligación de soportar a una pareja? No niego que esta motivación sea válida para algunas personas, pero resulta frívolo generalizar y falta considerar a muchos otros usuarios. Si alguien desea tener descendencia pero no cuenta con una pareja estable, ¿por qué anclarse a esta idea y depender de esta espera cuando se dispone de medios económicos y afectivos suficientes? También usan la inseminación parejas del mismo sexo, por ejemplo, o bien heterosexuales con dificultades para concebir, junto con un sinfín de casos. Todos y cada uno de ellos con el mismo nivel de legitimidad. 

Nada es blanco o negro en esta vida, tenemos una amplia gama de colores entre uno y otro. No existe un sistema u organización social perfectos, sin embargo lo que posiblemente nos acerque a construirlo sea ser realista con las carencias y dedicarse a sanarlas por un lado, mientras que por otro reconocemos e impulsamos las virtudes. 




En cualquier caso, encuentro el documental interesante y os recomiendo dedicarle un rato a ver que impresión os despierta. Es inglés y sueco pero seguro que lo encontráis con subtítulos. Aquí tenéis la portada en una versión en castellano.


1 comentario:

  1. Siempre es enriquecedor explorar puntos de vista que no podemos asumir por problemas culturales. Por más que nos cueste interpretar ciertos términos y comportamientos debemos asumir que la única referencia es la libertad y el uso que podemos darle a ella....

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